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El razonamiento emocional en el duelo

Podemos decir que el razonamiento emocional es un proceso mediante el cual damos forma a una idea o a una creencia en base a cómo nos sentimos. Si estamos tristes, veremos todo obscuro, si estamos alegres veremos las cosas de otros colores. Esta forma de razonar bajo el cristal de las emociones es posiblemente la forma de auto-sabotaje más común, tendemos a creer que todo lo que nos ocurre es porque no somos lo suficientemente buenos o no, nos merecemos una vida diferente.

Elaborar estos razonamientos en función de nuestras emociones, es una trampa ya que todo hecho real u objetivo es ignorado o desechado en favor de la «verdad» asumida por los propios sentimientos.

Si pudiéramos propiciar un equilibrio consciente entre la razón y nuestras emociones, talvez sería más fácil darnos cuenta de la realidad que nos rodea y nos evitaríamos una serie de malos momentos. Sin embargo, quien se deje llevar por el impulso de la emoción quedará secuestrado por ese miedo que todo lo empaña y lo deforma.

La mayoría de nosotros cuando estamos en un proceso de duelo, no le prestamos atención a cómo nos sentimos, ni nos preguntamos de dónde provienen nuestras reacciones. Sin darnos cuenta damos el control de nuestra vida a los pensamientos automáticos. Se ahonda mucho más si la culpa, la tristeza, la desesperación y la no aceptación están muy resentes en nuestro proceso de duelo.

Cuando el razonamiento emocional rige nuestra vida, los sentimientos se confunden con hechos. Por ende, el estrés empeora, la depresión se vuelve más profunda y la ansiedad más hiriente. Es por tanto vital que cada vez que experimentemos una emoción negativa nos detengamos a reflexionar sobre ella, a analizarla, a canalizarla, a desmenuzarla…

¿Cómo podemos combatir el razonamiento emocional?

  • Necesitamos identificar los pensamientos automáticos y concienciar la forma en que ellos influyen en nosotros para evaluar y optar por la mejor reacción.
  • Aprender a observar y a discriminar nuestras emociones, nos permitirá identificar los pensamientos que nos invaden.
  • Impedir que nuestras emociones se transformen en verdades asumidas.
  • Optar por otras posibilidades de afrontamiento, mediante la transmutación de los pensamientos negativos.
  • Aprender de la experiencia.
  • Aprender de la autoobservación, por ejemplo, si emitimos un juicio, debemos concienciar la emoción que el mismo produce en nosotros y estudiar el mecanismo que nos ha llevado a formular esa idea y valorar si nos beneficia a no ese razonamiento emocional. Siempre tendremos la posibilidad de optar por mejores razonamientos emocionales.

Dra. Nancy Brito Cárdenas.

Psicoterapeuta Gestalt.

Experta en procesos de duelo.

 

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