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Las 8 palabras mágicas para una Vida Plena

MUEVETE

Mueve las cosas de tu casa, tu cama, tu cuerpo. 
Camina, sal por las montañas, sal de la rutina del trabajo, las relaciones y los patrones de vida. Cambia tu perspectiva. Acércate a aquellas personas con las que puedas ser auténtico y nutran tus sueños más locos. No necesitas mover montañas, trasladar una pequeña piedra puede hacer maravillas.
TOCA
Acaricia a las personas que amas. Da abrazos en la panadería, en el parque, en las puertas de toda la ciudad. Besa a la gente en la mejilla. Acaricia a tu gato o tu perro un poco más. Saborea la sensación de un pañuelo de seda, de una pieza de madera, de las diferentes texturas. El musgo, las cortezas, las rocas y el agua. Mientras más lo hagas te sentirás más a gusto con el placer de tocar.
ESCUCHA
Siéntate en silencio y observa cuanto hay allí para ser escuchado. 
Escucha a la gente, lo que realmente están diciendo. Escucha hasta la última nota de cada canción. Escucha tu voz interna, esa que solo escuchas cuando la confusión de cada día disminuye. Oye el susurro de las hojas, el llamado de las ranas, el crujido de la madera ardiendo en tu chimenea. Escucha con tu corazón y siempre escucha aquello que nunca es hablado.
SIENTE
El dolor, experimenta el gozo, hasta que sientas que vas a evaporarte. Permítete reír hasta que te duela, siente el amor desde lo más profundo de tu corazón. Ríndete a la sensualidad de la vida. Enójate y expresa tu frustración, si es el caso, pero hazlo a solas. Si no sientes de verdad, no estás vivo.
CONFÍA
Tú sabes lo que necesitas saber. Detén tus dudas. 
Aquella cosquilla interna es tu más alta verdad y ella te servirá del mejor modo. Te arrepientes cuando desconoces o niegas tu intuición. Ten esto en cuenta: Finalmente, tú y sólo tú sabes lo que es mejor para ti. Si consumes, sin darte cuenta, todo tu día pintando, eso es lo que debes hacer. Si te encanta caminar al lado del océano, encuentra la forma de llegar allí. Si no confías completamente en ti, te conviertes en moho.
REÚNETE
Con los tus seres amados.
Toma el té acompañado, camina en compañía por el bosque, conversa y habla, lee en voz alta para otros, canta tu propia canción. Celebra que tu cabello, tu piel, tu cuerpo y tus historias son diferentes a las de los otros y a su vez son completamente parecidas. Cocina y come en compañía.
RECIBE
Por una vez, deja de dar y dar y dar a todos menos a ti mismo. 
Acepta los cumplidos con gracia. La voz que necesitas oír, el abrazo, ese momento para conversar, la comida en tu mesa, el dinero que necesitas, siempre serán suministrados. Ábrete a recibir, abre tus manos para que sean llenadas con abundancia. Recibe todas las cosas buenas que mereces y recuerda disfrutar tu vida.
AGRADECE
Mantén una postura amable y agradecida. 
El agradecimiento es una energía poderosa que reconforta a quien la emite y a quien la recibe. Da gracias por la simple existencia, por el sol en tus días y la luna de tus noches, por los alimentos en tu mesa, por el estado de equilibrio perfecto de tu cuerpo. Agradece que tengas una conciencia que te ha traído hasta este momento presente apreciando lo mejor de tu existencia. Sé agradecido con quienes te rodean, pues todos están contribuyendo en la cocreación de tu mundo.

Anónimo.

  • Dir: Octavio Díaz y Vicente Rocafuerte
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