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Estrategias para evitar recaídas en el duelo

La forma en la que los seres humanos procesamos la información determina posibles recaídas en el proceso del duelo, es decir algunos tipos de cerebros procesan de mejor manera eventos traumáticos. Hay personas que serán más resilientes que otras, porque sus patrones de pensamiento son más resistentes.

Otras personas en cambio, progresan lentamente hacia la resolución saludable del duelo porque tienen tendencia a anclarse en su zona de confort y en una especie de rumiación mental  que conlleva  un enorme agotamiento mental y un desgaste de energía tenaz.

El hecho de que la información se procese de diferentes maneras no quiere decir que el doliente esté obligado a sufrir recaídas. Hay que tener presente que  el proceso del duelo no es lineal, por lo que es necesario aprovechar nuestra plasticidad cerebral para poder moldear y entrenar nuestros cerebros  para no seguir siendo tan vulnerables.

Es pertinente tener presente dos tipos de acción: Una estrategia propia de intervención y un plan de ruta para evitar recaídas en este proceso; para lo cual tengamos en cuenta  los siguientes puntos de reflexión:

  • No debemos negar las recaídas, todos podemos tener momentos grises, los cuales son normales en este tipo de situaciones.
  • Hay que concienciar que las recaídas se materialicen a través del desánimo y el mal humor, para poder identificarlas.
  • Hay que estar alerta para identificar los ciclos de cansancio y desánimo, aunque también puede darse el otro extremo estar siempre “ocupados” para evitar sentir o pensar sobre lo sucedido.

¿Qué hacer?

  • Aceptar el proceso por el cual se está transitando para reconstruirnos y “aprender a caminar de nuevo”.
  • Si nos hemos dado cuenta de que damos un paso adelante y dos hacia atrás, no nos desesperemos ni lo veamos como un problema, comprendamos que a veces necesitamos tomar impulso para seguir hacia adelante.
  • No abusar de determinadas sustancias cuyo objetivo es impedir que procesemos el dolor de la pérdida.
  • Practicar la atención plena a través de ejercicios de relajación, ejercicios de respiración entre otros.
  • Procurar ver los inconvenientes como oportunidades para sanarnos a nosotros mismos.
  • Asistir a grupos de autoayuda para apoyarnos en nuestros procesos individuales.
  • Buscar soluciones: apunta  a  las  acciones  orientadas  a  encontrar   las  posibles alternativas de solución ante los problemas que surgieron tras la muerte del ser querido.

 

Dra. Nancy Brito C.

Psicoterapeuta Gestalt.

Experta en procesos de duelo.

  • Dir: Octavio Díaz y Vicente Rocafuerte
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