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Claves para resignificar mi vida en el proceso del duelo

Cuando se pierde un ser querido, generalmente se  experimenta una crisis existencial en la cual se pierde el norte de la vida, la misma  que se evidencia de  muchas maneras como por ejemplo, la falta de interés por varias actividades que antes del deceso, se realizaban con agrado.

Desde el punto de vista psicológico, es importante tener presente que las personas que sobreviven a un duelo, necesitan  dar un nuevo giro a sus vidas, obviamente que esto va a depender de la capacidad de resiliencia de cada persona  y de la posibilidad de superar el trauma, no obstante, hay que tener presente que es necesario aprender a  vivir sin la persona ausente y lo realmente saludable es “no añadir sufrimiento al dolor”.

Cuando digo sufrimiento, me refiero a que se debe trabajar sobre sentimientos e ideas distorsionadas que surgen tras la pérdida, tales como ira, tristeza, dolor, culpa, y remordimientos  que necesitan fluir para poder ser procesados.

¿Qué significado le está dando usted a la muerte de su ser querido? ¿Piensa que es un final, o una oportunidad para volver a empezar? La respuesta que le dé a esta interrogante es fundamental para saber cuál es el significado que le está otorgando a la experiencia que está viviendo y a los resultados que se puedan derivar de allí en adelante.

La resignificación suele utilizarse para nombrar al hecho de darle una nueva significación a un acontecimiento o a una conducta. Esto quiere decir que la resignificación supone otorgar un valor o un sentido diferente a algo, en este caso, “el duelo podría servir para resignificar la vida del doliente y volverse más proactivo en todas las áreas de su vida”

A continuación me permito sugerirle algunas claves para que usted pueda resignificar su vida mediante su proceso de duelo.

  • Escriba su propia biografía a partir de la pérdida de su ser querido, para que pueda sentirse protagonista de su vida y sea capaz de experimentar todo su poder interior.
  • Tome conciencia de que usted es un ser vivencial y no solamente corporal.
  • Recuerde todas aquellas veces en las que salió airoso de varios conflictos y situaciones difíciles.
  • Reconozca su autonomía y trabaje en la autorresponsabilización de su vida.
  • Focalice su energía en obras concretas, darles un sentido a las cicatrices que siempre duelen es útil y necesario.
  • Visualícese 5 min. cada día, saliendo de la crisis y resignificando su vida.
  • Cambie la forma de percibir sus experiencias: Si se cambian los patrones de percepción habituales, usted podrá tener una variedad de opciones en la vida y por consiguiente, cambiará su manera de actuar.
  • Mejore sus hábitos alimenticios.
  • Haga ejercicio regularmente.
  • Automotívese cada día, con música, audios de transformación personal, mensajes positivos, libros de autoayuda.
  • Trabaje sobre su proceso de duelo, mirando  la película “LA CABAÑA”.   

 

Dra. Nancy Brito C.

Psicoterapeuta Gestalt.

Experta en el manejo del duelo.

  • Dir: Octavio Díaz y Vicente Rocafuerte
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